¡Viva la diferencia!

La distribución justa no es igualitaria

En nuestro país es cada vez más popular la exacerbación de los derechos por sobre los deberes, con gran éxito para los políticos que ondean dichas banderas, pero con un efecto catastrófico sobre  el destino del crecimiento económico, el trabajo bien hecho, la igualdad de oportunidades y la transparencia.

Al convertirse paulatinamente todo en un derecho, se eliminan los necesarios incentivos para el hombre de a pie: “¿Para qué esforzarme más, si pronto la educación, la salud, las pensiones y, más adelante la vivienda, el transporte y un largo etcétera, serán gratuitos?”

Todos estos servicios serán considerados un derecho esencial del nuevo hombre. El mismo que comulgó años atrás con que se debía retribuir a cada cual según su necesidad y exigir a cada uno según su capacidad, obviando olímpicamente los incentivos monetarios: el lucro, motor de la creación de valor.

Unos y otros ciframos esperanzas en las próximas elecciones. Nada más ingenuo, si quién resulte electo no logra re encantarnos con los valores perdidos: esfuerzo, trabajo bien hecho, igualdad de oportunidades y transparencia.

Podemos disentir y discutir la elección de un modelo u otro, pero nunca podremos olvidarnos de los incentivos para que el esfuerzo individual se maximice y el resultado total sea distribuido con la mayor justicia. No igualitariamente. Tiene que ser en función del aporte de cada cual. Es lo que mueve a las economías que alcanzaron mayor crecimiento y bienestar para su población. Explica la pobreza, el estancamiento y el éxodo de los más capaces en los países que insisten en perseguir la igualdad a toda costa.

ninospatinan

Empeora la distribución del ingreso, la hace más desigual. Pero esta no se arregla quitándoles los patines a unos, sino potenciando la capacidad de todos.

Fomentar la desigualdad no suena bien. No vende ni obtiene votos. Pero funciona como incentivo directo al esfuerzo individual.

Los tiempos no están para improvisaciones.

Desde la crisis subprime ha pasado de todo en el mundo: fondos de mayor riesgo perdieron 35% en 2008, al año siguiente los mismos rentaron más de 40%, los bancos centrales han emitido dinero y han mantenido bajas las tasas de interés como nunca antes.

La Gran Bretaña amenaza con salir de la Eurozona y es posible que la siga Francia.

En EEUU gana inesperadamente las elecciones Donald Trump con un discurso proteccionista, de inciertas consecuencias.

También sorprendió el rechazo del pueblo colombiano del acuerdo de paz con la FARC.

La salida de la  crisis financiera ha sido larga y dolorosa. Hasta que las tasas de interés no vuelvan a normalizarse los principales perjudicados seremos los ahorrantes. Si. Ud. yo y todos los afiliados a las AFP, por ejemplo.

“Too big to fail” y otros argumentos de dudoso fundamento han tenido a los bancos centrales sujetando el precio del dinero a niveles bajísimos. Incluso a tasas negativas. “Si Ud. quiere  depositar su dinero en mi banco: ¡págueme!”.

Masivas protestas han logrado conmover hasta los cimientos de la política tradicional. La fuerza comunicadora de las redes sociales digitales ya no puede ser ignorada. La primavera árabe derrocó gobiernos y desató conflictos aún en desarrollo.

 

 

 

 

 

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2 Respuestas a “¡Viva la diferencia!

  1. Nos hemos acostumbrado a que con el mínimo esfuerzo exijamos maravillas. No pagamos porque al final el estado condona. No cotizamos porque igual vamos a obtener una pensión mínima. No imponemos porque igual tenemos salud. Etc. Así nos han acostumbrado.

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