Solidaridad y esfuerzo individual: ¿cuánto queremos de cada uno?

La esencial diferencia que nos separa en Chile parece estar en cuánta solidaridad y cuánto esfuerzo personal debemos pedir/exigir para que nuestras políticas públicas mejoren el bienestar general y, además, gocen de legitimidad y aceptación ciudadana.

La apreciación que tengamos de estos valores (esfuerzo y solidaridad) formará la raíz de nuestra cultura.

En el caso de las pensiones, la esencia del acuerdo nacional debe ser primero la definición de si es o no deseable que las pensiones se financien con el producto del esfuerzo individual de los trabajadores  y hasta que porcentaje debería financiarse con subsidios del estado o con la solidaridad de todos.

La mala calidad de las pensiones del actual sistema de capitalización individual producida por el desempleo, las lagunas previsionales, las subcotizaciones y el trabajo informal (todos problemas atribuibles al mercado del trabajo), deberían ser considerados en cualquier análisis.

La buena rentabilidad obtenida por los fondos y su positivo impacto en la economía, tampoco pueden ser dejadas de lado.

Sin embargo, la esencia del problema es, como en cualquier problema económico, la escasez de recursos públicos y privados. ¿Cómo exigir ahorro obligatorio a trabajadores cuyos ingresos son insuficientes para satisfacer sus necesidades básicas?, ¿cómo evitamos que se endeuden a tasa mayores de las que renta su propio fondo de pensiones?.

Supongamos por un momento que no existen restricciones presupuestarias y que el estado garantiza para todos una pensión mínima equivalente a 750.000 pesos (es el promedio de renta de los cotizantes al sistema de AFP), automáticamente, más de la mitad de los trabajadores que hoy trabajan formalmente dejarían de aportar a su cuenta individual. ¿Para qué si el estado me garantiza una tasa de reemplazo de 100% o superior? Dicho de otra manera, en la medida en que el subsidio a la pensión mínima garantizada es mayor, mayor será el incentivo al trabajo informal, menores los costos de contratación, mayores los abusos de los empleadores y la precariedad del empleo.

Si el subsidio fuera de costo de los empleadores, por ejemplo, si en lugar de el 5% adicional que se propone por estos días, fuera un aporte adicional insostenible, peor. Aumentaría la cesantía y el trabajo informal.

Lo que está claro es que a la sociedad (a los trabajadores, a los empleadores y al estado) le conviene que las pensiones se financien en su mayor parte con el esfuerzo individual, tal que, los trabajadores tengan el incentivo de trabajar formalmente y que puedan, al término de su vida laboral disfrutar de una merecida pensión, sin ser una carga para el estado.

Los subsidios, justificados en muchos casos, deben ser reservados exclusivamente para aquellos casos que lo ameriten. No como en los casos denunciados últimamente,  en que las pensiones de vejez e invalidez que otorgan los sistemas de reparto que aún quedan vigentes en el país, son moneda de cambio para pagos de favores y favoritos del régimen de turno.

A mi, por lo menos, me gustaría una sociedad que incentive el trabajo bien hecho, la perseverancia y el ahorro. No la búsqueda de ventajas, martingalas y otros beneficios que corrompen el alma de nuestra sociedad. La solidaridad, de todas maneras, pero con las excepciones justificadas.

El análisis es similar para la educación, la salud, la vivienda, la alimentación y todo el resto de las necesidades básicas del hombre.

¿Hasta que punto deben ser considerados derechos garantizados por el estado?

Siempre. Siempre y cuando no desincentiven el esfuerzo personal. Es decir, casi nunca gratis.

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios

2 Respuestas a “Solidaridad y esfuerzo individual: ¿cuánto queremos de cada uno?

  1. Cómo es posible que esté país siempre privilegie a los que hacen el mínimo esfuerzo. Estimulan a que se cotice el mínimo y después quieren pensión solidaria. Somos los reyes de la evasión, no cotizamos porque no tenemos trabajo formal, tenemos bienes, casas vehículos, no damos boletas, no tributarios, tenemos casa subsidiada, educación gratis y salud gratis porque todo se hace a la negra. Los que trabajamos empleados o tenemos una microempresa legal somos los que financiamos todo. Ya basta!

Opina aquí

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s